A continuación voy a plagiar un relato, cual Ana Rosa Quintana, sobre una tarde cualquiera por la Sierra de Huelva. La mente enferma que ha escrito ello, ha sido protagonista de alguna entrada mía. Ni que decir tiene que yo era uno de los ocupantes.
QUIEN NO CONOCE SU HISTORIA ESTA CONDENADO A REPETIRLA Me encanta esa frase y creo que esconde una gran verdad, y como todas las verdades es mejor estar preparados para ponerlas en duda. El caso es que he vuelto a Almonaster con los mismos individuos que el día del porrazo con el camión. Esta vez nos acompañaba un aventurero más.Para evitar cualquier comparación con el pasado dejamos los discos de Pedro Guerra en casa y llevamos material audio extra.
El objetivo era distinto, llegar a la feria andalusí de Almonaster y volver a casa sin porrazos nuevos en el coche. El camino de ida fue bastante tranquilo sobre todo porque el personal está empeñado en que soy un LENTO con el coche, el problema es que uno ya es perro viejo y conoce los peligros de esas carreteras.
Todo iba como la seda hasta que me pase el cruce de Almonaster y continué en dirección Jabugo. EL señor presidente de la comunidad autónoma de uno de los pasajeros hembra de mi coche por medio de la dirección de obras públicas ha decidido que los carteles en los cruces deben ponerse detrás de un árbol, a ras de suelo y con letra pequeña para así distraer menos a los conductores. El método funciona puesto que nadie vio el cartel hasta q pasamos de largo.
Una vez desfacido el entuerto nos fuimos por fin a Almonaster siguiendo la terrible carretera donde ocurrieron los hechos aquel día aciago del año 200....joe q de tiempo ha pasado. Cada curva era una aventura en si misma, caca coche que venía en sentido contrario era un obstáculo q salvar. Los elementos se ponían en contra nuestra, ramas de árboles con avituallamiento de ciclistas que probablemente murieron intentando llegar al pueblo cercaban el camino, y al llegar al pueblo estaba el monstruo final: un señor con gorro tipo patriarca, una camisa negra de rayas blancas y un andar de capo de la mafia. Después de derrotarlo llegamos al segundo momento crítico del día. EL INFIERNO.
La ultima vez q estuve por estas tierras vi un letrero en una carretera q ponía "AQUI EMPIEZA EL INFIERNO", aquella vez no nos atrevimos a cruzar la línea, pero esta vez estábamos decididos de acabar con lo que un dia empezamos y entramos en esa carretera (por error, pero entramos al fin y al cabo).La carretera es una especie de campo de minas lleno de socavones con una pendiente del 4587 % (el forito la tuvo q subir en primera, supongo que debido al peso de los culos del personal pasajero ya que el conductor es un tipo fornido y atlético sin una pizca de grasa, todo musculo y fibra). A mitad de camino nos venció la carretera y dimos la vuelta. Es cierto, me acojoné y pasé de seguir subiendo en primera y así evitar el gasto de gasolina increíble que iba a suponer y el pestazo a aceite quemado y a neumático que iba a producir en el aire sano de la sierra.
Derrotados decidimos aparcar el coche y volver caminar hasta el pueblo. Lo ocurrido en el pueblo no tiene mucho de especial. De repente nos vimos introducidos en la Edad media. Todo el mundo sabe que la Edad media era una época en la que los pueblos españoles estaban llenos de jippis, peruanos y tipos extraños con disfraces de Aladín vendiendo artesanía de cuero, anillos de coco, especias, lámparas, bocadillos de chorizo y ropa de moro. En aquella época también había tipos al estilo Carlinhos Brown haciendo batukadas por las calles con señoras vestidas con telas finas y tocando platillitos en los dedos. Al llegar a la mezquita decidimos contemplar la cantidad de bohemios que había en la España árabe, todos tumbados en el suelo, no me extraña que se quedasen ocho siglos por aquí con lo bien que vivían.

Una vez en la mezquita subimos a la torre o alminar (es lo mismo para los torpes q no entiendan) la subida fue tranquila pero mi bajada fue traumática. Mis amigos bajaron delante mía y yo me quede rezagado (no estaba contemplando sus orondos culos sino que me quede arriba meditando sobre lo humano y lo divino de mi vida). Al llegar abajo mis amigos me dijeron "sube de nuevo q te hacemos una foto" y tonto de mi subí....La foto quedo muy bien, el problema es que mientras me hacían la foto fue entrando y entrando más gente en la torre hasta llegar a una situación de extrema peligrosidad. En el espacio de un Ford Fiesta (espacio patrocinado por Ford) había 15 personas y seguían entrando mas y mas. Es la típica situación camarote de los hermanos Marx solo que yo estaba al borde un torreón sin barandas y la gente seguía haciendo presión "vooooyy" se escuchaba decir a los que subían a la torre "no vengaaaas" se escuchaba decir a los que estábamos arriba "Adriii tira las llaves del coche que ya si eso venimos otro día a por ti" se escuchaba en la lejanía. Me arme de valor, salte por encima de una familia con sus churumbeles y caí en el hueco de la escalera, con lo que pude bajar los peldaños y ponerme a salvo (excepto q al llegar a tierra firme casi me escogorzo pq los árabes dejaban piedras sueltas pro el suelo a modo de trampa para joder a los invasores y a mí me toco dar con una).
Una vez en el interior de la sala de la mezquita y después de expulsar al malvado Aladín y su genio de allí (no se hacían esos tipos disfrazados allí...) nos dedicamos a hacer fotos. Un momento especial llego cuando volví a sentarme en la taza de la fuente (mojada por supuesto con agua helada) con un individuo de la expedición para recordar tiempos pasados. No hace falta decir que por mucho tiempo que haya pasado, el agua sigue estando fría del carajo y penetra terriblemente por las fisuras de un pantalón vaquero por lo que mi esbelto culo quedo empapado de nuevo con ese agua que según me explicaron purifica... en fin, es un alivio saber que tengo el culo purificado, por lo que puedan pensar algunos.
A la salida de la mezquita celebramos el ancestral rito de tirar cosas a los novios en la boda. Como novios no teníamos lo único que nos tiraron fue una foto y gotas de agua de la fuente. El momento fue bonito excepto pq yo iba mirando al suelo para no caerme más y la "novia" iba haciendo muecas con la cara al estilo Jim Carrey o al estilo "iros a tomar por culo" en dirección a los "invitados".
Después de acabar con aquel espectáculo lamentable nos fuimos de nuevo al mercado medieval donde los jipis campan a sus anchas y los peruanos medievales demuestran una vez más que Colón no fue el primero en llegar a América, sino que ya en los mercados árabes los peruanos vendían pulseras de cuero y banderas del Che Guevara, un famoso califa andalusí de los siglos IX-X.
En fin, voy a omitir detalles (mi odisea en el urinario portátil-medieval es digna de contar pero eso sera en otro momento). El caso es que salimos de allí al atardecer con un explorador menos que a la ida (Paco no lo consiguió....) y con el miedo de volver a aquella carretera. Esta vez cambiamos a Pedro Guerra por Mikel Erentxun y no nos ocurrió nada excepto una leve depresión del personal no femenino a bordo y sobre todo del conductor que tuvo la intención de reventar el coche contra una pared de roca y acabar con aquel sufrimiento inútil, amenaza que ni siquiera salió de su extraña y perturbada mente y que no se llego a materializar gracias a que sus pensamientos se centraron en la dureza y "blandeza" de las gomitas y golosinas varias que le administraba el copiloto (por supuesto que el copiloto administraba más cantidad de las chucherías que no le gustaban a ella).
Al final del día llegamos a Huelva sanos y salvos de cuerpo (de mente hay poco que hacer ya). El objetivo del día se ha cumplido en un 70 - 80 % que es bastante. Solo decir que al llegar a casa he vuelto a poner el disco de Mikel Erentxun y ahora me dirijo a meterme en la boca todo el resto de gomita que ha quedado para tener una muerte dulce, aunque pensándolo mejor ya lo hare otro día que tenga más tiempo.
Como todo el mundo sabe de estos relatos solo hay que creerse un 4 ó 5 %, el resto son fabulaciones del autor. Aunque si conociérais la historia completa de aquella primera vez por esas carreteras comprenderíais el temor a "la curva".
8 comentarios:
¿¿Como que un 4 o un 5 % de realidad?? Todo lo que se cuenta aqui es real desde el principio hasta el final. La realidad la ve uno como le da la gana, eso no quita que sea real. Es mas, estudios cientificos hechos por mi demuestran que la edad media estaba llena de jipis y peruanos y que ya existia la cruzcampo en aquella época. Lo único que no existia era el chocolate con buñuelos gratis.
Un saludo
Eah, no voy a hacer comentario alguno, es imposible, hasta la próxima.
yo diria q lo de los buñuelos nunca fue gratis......
la cosa es q no llegamos a dar con el sitio, pero a estas alturas, deberias de saber ya q nada es gratis....
un timo lo de las pitas
el tio se pasaba las horas amasando.....
y otra cosa mas, donde estaban los peruanos? no eran indios???
¿¿Quién ha nombrao a la "Cruz del Campo"??
Yo tambien estuve alli y eran indios peruanos (y asi todos contentos). Por cierto, no se que os pasa con mis canciones pero yo creo que son bonitas y no son para suicidarse, ¿¿¿es que no comprendeis la gran vida interior que yo tengo o que??? si es q ya lo decia mi abuela: la miel no esta hecha pa la boca de los pobres. Por cierto, mi proximo disco saldra en breve: "Arena y Piedras", es una basura pero salgo en la portada y con eso ya vendo discos, pongo una mirada interesante hacia el horizonte y...chas, a ganar dinero. Un saludo chavalotes y seguid escuchandome, asi crecereis sanos y fuertes como chicarrones
Er kike
Jajaja, qué age!, eso del forito subiendo en primera me ha llegao, creia que yo era el único, jajajaja.
¿ "desfacido"? ¿será Deshecho?
seguramente, de esto hace mucho tiempo.... pero yo "me he artao de reir" con tus relatos....
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