2 de diciembre de 2008

Revival (o fonéticamente /ri’vaivl/)

Hoy por casualidades de la vida, navegando por Internet, más bien naufragando con esta conexión lentísima, me ha llevado a un sitio conocido pero que me ha dejado pensativo y no podía más que expresarme a través de mi bitácora.

Para mí, lo de ser maestro interino y casi itinerante, siempre ha tenido ventajas. Siempre llegas a sitios nuevos, a conocer gente, lugares, trabajos, etc… y aunque es un volver a empezar me gusta, porque tienes la oportunidad de empezar de nuevo cada vez. Más aún si el sitio en el que te pertenece no encuentras tu lugar al cien por cien.

No todo son cosas buenas, también tiene ese aspecto negativo de abandonar cada vez lo que has construido durante un periodo de tiempo más o menos corto; amistades, lugares, y cariños que aunque no se olvidan, poco a poco se solapan con otros.

Alguien me dijo: “Almuñécar, tu primer destino. Dentro de unos años lo recordarás con cariño”, pero hoy puedo decir que lo recuerdo como mucho más. Allí di mis primeros pasos como maestro de verdad, en el San Miguel, y en aquella bella ciudad di mis primeros, o segundos, pasos como hombre hacia su destino. Por eso y muchas cosas aquel es un lugar mágico para mí, al que voy a volver.

Hoy, de repente, se me han venido a la mente cuatro o cinco flashazos de aquello: Mis niños de juergas y colegio (Isabel, Rafa y Marian), de los sabios consejos de Lola, el dulce carácter de Lucía, me acuerdo también de Jesús C. y Paco Prados, de las incidencias de los TIC’s (como se echa de menos). Me acuerdo de Jabeque, de la plaza Kilibia, de las tapas, de los bajos y la playa, ¡¡eso si que se echa de menos!!

Me acuerdo de las mañanas al sol después de la juerga, de las sesiones de cartas con mi Isabel, de los botellones a las cuatro de la tarde. También recuerdo los momentos de soledad de 15 días sin pisar Huelva, de las excursiones. Pero sobretodo echo de menos a Isabel, que hace tiempo no se de ella… bueno de ninguno de los tres. ¡Soy tan dejado! No me gusta ser así, pero no lo puedo evitar, y se que cuando me vaya de aquí quizás también lo sea.


Varias veces he intentado tirar para la costa granaina, pero por una cosa u otra me he rajado y no me he atrevido. Quizás ahora sea demasiado tarde, y ya en el cole casi ni se acuerden de mí. Pero bueno, como alguien me dijo, siempre lo recordaré como mi primer destino y el mejor por el momento.


Sinceramente, en varias ocasiones me he planteado pedirme el traslado allí, y aunque lejos… creo que es un lugar talismán para mí. Y aún no lo descarto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que chulo tu traje de pirata...

Por cierto, con todo el respeto hacia Almuñecar, sus habitantes y tus compañeros de alli. Si pides el traslado te vamos a dar de galetes y peñiscos (que no pellizcos) hasta que te confundan con un guiri quemao por el sol de esos color gamba.

El que avisa no es traidor...

Anónimo dijo...

parece que son momentos raros para todos....
pero dentro de ti sabes que no te puedes quejar, porque tienes un buen trabajo y estas en un buen lugar.
ahora vienen unas fechas muy especiales, y sabes, tienes la certeza, de que las pasaras en casa con los que quieres,.... ojala pudiera decir yo lo mismo!
aunque este perdida que sepas q te quiero muuuucho
y bueno, al de los pellizcos tambien...
besos.