Desde el inicio de curso sé que tengo un curso malo… muy malo. Es un grupo muy complicado con muchos problemas de muchos tipos; educativos, familiares, sociales, económicos, etc. Desde luego es un regalito que me dieron con un lacito en septiembre.
Es muy complicado trabajar con ellos, porque todos los maestros y maestras que han pasado por ahí no han podido con ellos, y algunos son de los sargentos soviéticos, pero no han hecho carrera de ellos. Por ejemplo en las primeras semanas he tenido, solo en mi clase, un pegamento volador que se clavó en mi caja de recursos de Inglés, múltiples peleas más propias del Bronx que de un colegio, partes por doquier, llantos, lloros, destrozo de ratones hasta el punto de ver que dentro hay una placa electrónico que desconocía, robos, empujones por las escaleras, y un sin fin de barbaridades de todo calibre.
Este año sí me estoy quejando. El martes pasado falté al colegio porque tenía que hacerme un reconocimiento médico (por cierto infumable, que jartá de esperar para todo), esto tiene como para otra entrada del blog. Al llegar a la clase, sobre las 13:45 h. para recoger mis cosas y bajarlos en fila, me empezaron a contar cuánto me habían echado de menos y todas esas cosas que le hacen a uno ponerse blandito. Pero poco duró, porque cuando dije –hacemos la fila para ir saliendo, se volvió a liar parda (como cada día a la hora de salir al patio y para ir a casa). Todos los días salimos los últimos del colegio, y en los recreos siempre ando castigado cuidando de alguno o alguna que se porta fatal o no trabaja… en fin, ¿esto va en el sueldo? Pero curso tras curso el trabajo se complica y empeora.
De no ser por esos dos minutos, en los que la sonrisa me llegaba de oreja a oreja porque mis niños y niñas me echaban de menos, no sé si merecería la pena preocuparse tanto por ellos. He pasado semanas muy malas con problemas importantes, con cierta frustración y bastante de desánimo, intentando que no me afecte a la relación con mis amig@s y familia, intentando dejar de pensar en el colegio a partir de las dos.
¡Cosas del magisterio en estos tiempos!


5 comentarios:
Estos son los años que te hacen querer matar a quien te dice que los maestros vivimos muy bien.
Mucho ánimo, primo.
Ya veras como los consigues domar....
y esta claro que el trabajo se acaba cuando sales de el... pero es inevitable pensar en lo que te preocupa...
ya habia oido que estabas regulin, pero no sabia el por que...
espero que solo sea por esto, y que veras como todo cambia a mejor.
animo que se acerca un puente, bueno eso dicen........
y luego de aqui a na, navidades....
q no vivis bien?????
jajajajajaja
animo ivan!!!! se q conseguiras tus objetivos cn ellos , solo debes de utilizar las armas adecuadas... pero no dudes q yo confio en tu capacidad para ello, solo debes de confiar tu tambien... como tu dices solo son esos lokos bajitos con alma de niños... un besito
CINTA
Mucho ánimo! tu labor tiene mucho mérito
no te quejes tanto, que vives como un rey, con 27 alumnitos qUe todos los días preguntan por tí, DOY FE.porque si tú no estás allí , YO no entro. ánimo valiente.
tu compi de e.f.
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